Coro de niños

Cantar al igual que hablar, responde a una necesidad de expresión y comunicación. Cantar es, antes que nada, un acto de extroversión. El canto es el resultado entre música y lenguaje, a través del cual se revela el mundo interior transformado en sonido. Cantar es, sobre todo, un acto de realización personal, que tiene a su vez grandes repercusiones en la comunicación interpersonal.

 

El canto coral establece una relación directa con la música debido a la inmediatez en la relación sonido / individuo, haciéndola independiente de cualquier artificio instrumental y permitiendo, por tanto, una mayor visión global de los elementos que la configuran. De ahí el gran valor formativo que tradicionalmente se le atribuye. Refuerza esta práctica, el peso que adquiere el grupo de niños cuyo vínculo es ser pieza de un mismo instrumento musical, agilizando el dinamismo en las relaciones internas y potenciando su valor formativo más allá de lo puramente musical.